La noche de San Juan está rodeada de
mucha mística, ya que es una celebración especial donde se permiten cosas que
habitualmente no lo están como encender hogueras, tirar petardos en la calle y
encender bengalas con total impunidad.
La tradición de San Juan se remontaría
a periodos muy remotos anteriores al cristianismo. Seria una herencia de la
fiesta que organizaban nuestros ancestros en homenaje al Sol, como Navidad en
invierno.
En el caso de la noche del 23 al 24 de
junio, los hombres y mujeres de entonces celebraban la llegada del verano
(solsticio de verano) y la entrada en un periodo muy fértil para el campo.
Una fiesta con fuego
Si seguimos el hilo de las teorías que
creen que el origen de la fiesta de San Juan es pagana, la explicación al uso
del fuego se encontraría en el hecho que este servía para espantar los malos
espíritus, más presentes en esta noche.
Se sabe que en el siglo XVIII había
leyes que intentaban frenar el uso de fuegos artificiales en la noche de San
Juan. De 1780 se conserva una normativa que prohíbe explícitamente hogueras
dentro de las murallas de Barcelona durante la fiesta de San Juan.
En San Juan, coca para todos
En Cataluña la costumbre es cenar una
torta típica preparada con mazapán, crema o nata y adornada con piñones,
chicharrones o fruta confitada.
Es un postre que tiene su origen en una
torta con huevos que se comía antiguamente esa noche y que tenía una forma
redondeada que recordaba al Sol.
La festividad de San Juan tiene un
encanto especial, ya que es una de las celebraciones del calendario donde lo
prohibido y lo políticamente incorrecto es visto como algo bueno y ejemplar.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada